El Festival Agáldar, que organizó el Ayuntamiento de Gáldar como broche final a una semana de actos en homenaje a este municipio y a sus gentes, contó con todo lo necesario para convertirlo en una cita indispensable en el panorama cultural galdense.
Esta nueva edición de Agáldar estuvo dedicada al mar, a nuestra costa y a sus playas, imágenes que emocionaron tras verlas reflejadas en un video con texto de Juan Sebastián López García que sirvió de obertura, con Gustavo Mendoza en la introducción inicial del tema central. Este sorprendente y brillante arranque contó con la actuación de las alumnas de la Escuela Municipal de Ballet que dibujaron con su coreografía como ha sido nuestro mar fuente de alimento y de trabajo para muchas familias.
La Banda Municipal dirigida por Rubén Guerrero acompañó también musicalmente a la Escuela de Danza Lucía González Salgado, en su estreno en este Festival, y eligiendo los sones de Beach Boys para mostrar la belleza en el movimiento simbolizando la parte lúdica y deportiva del mar y sus olas.
Pero fue sonar El Caracol, una de las piezas más destacadas del folclore galdense, con arreglo para la Banda realizado por Daniel Jesús González Jiménez, director de Farallón de Tábata, e interpretada por los grupos participantes, cuando terminaron de despertar las emociones y el sentirse orgullosos de ser galdenses. Fue el mejor inicio posible.
La participación de los solistas que dan fama a este municipio y a esta comarca fue asimismo una pieza indispensable para que este concierto triunfara, comenzando con Carmen Estévez acompañada a la guitarra por Pancho Saavedra, con el tema “Escríbeme” que volvió a sacar la fuerza de su voz y el sentimiento que pone en sus interpretaciones. Y también lograron emocionar las voces jóvenes y cálidas de tres solistas del municipio: Ana Gil, Paula Aguiar y Marilia Monzón que con arreglo de Víctor Batista ofrecieron un popurrí de canciones de los “Santiago del Mundo”, asombrando las tres por su calidad vocal a todos los asistentes. Y como no, repitiendo este año, el incombustible y veterano Manuel Corujo que eligió una selección de temas de Fórmula V para mover a todos de sus asientos con la música de la Banda Municipal.
Que el timple es un instrumento que nos identifica y que adquiere una dimensión mayor en las manos de un virtuoso como Yone Rodríguez permitió una vez más hacer vibrar con su actuación en esta mágica noche.
En este homenaje al folclore no podía faltar tampoco uno de los temas que más emociona, obra de Maestro Ignacio Rodríguez: “Un Bolero para Gáldar” sonó con gran sentimiento en las voces de las jóvenes solistas Brenda y Cathaisa Estévez Bolaños del Grupo Folclórico Los Cebolleros que además este año celebra sus 45 años en escena.
Farallón de Tábata con su cuerpo de baile regaló al espectáculo el tema Fúlgida Luna, y una vez más demostró el impagable trabajo por mantener nuestras tradiciones musicales. Le siguió la Agrupación Facaracas con “De Romería”, una isa que es ya un himno a esta fiesta que nos identifica como pueblo. Y unidos en este homenaje al folclore la Agrupación Surco y Arado también sobre el escenario para ofrecer una Isa antigua recordando con sus voces y sus bailes la belleza de estos temas con los que nos identificamos.