Luego de que se conociera que la Fiscalía General de la Nación ordenó la captura del gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, por presuntas irregularidades en contratos que firmó cuando fue mandatario entre 2004 y 2007, ahora el presidente de Colombia, Iván Duque, deberá suspenderlo del cargo.
Esta decisión trae consigo varios problemas, puesto que, cuando se captura un alcalde, por lo general el gobernador escoge entre una terna que el partido de gobierno entrega, pero en esta oportunidad, por ser un gobernador, es el presidente quien debe alejarlo del cargo, y dependiendo de cómo termine la situación, se deberá escoger uno nuevo.