El esperpento nacional continúa a diestra y a siniestra. Mientas el PSOE entrega Navarra a los admiradores de la ETA y aprieta a Pablo Iglesias, la pelea de gallos de corral se recrudece en el centro derecha. Mientras tanto, en La Coruña, todos los partidos dejan las riñas a un lado...para subirse el sueldo.