El canto a la viña que escuchamos en la primera lectura muestra la falta de correspondencia entre la conducta del pueblo de Dios-y la esperanza y expectativa de Dios con su pueblo. Dios esperaba buenos frutos y, en cambio, el pueblo no practicó la justicia esperada. La misma ausencia de frutos esperados se da en la parábola que se proclama en el Evangelio de hoy.