
Sign up to save your podcasts
Or


Atomic Runner Chelnov, de Data East, año 1988.
Porque Chelnov… madre mía Chelnov.
Un señor mutante soviético —inspirado muy libremente, MUY libremente, en el desastre de Chernóbil— corriendo sin parar por escenarios postapocalípticos mientras dispara, salta y avanza con esa sensación constante de que el juego está ocurriendo ligeramente más rápido de lo que el cerebro humano considera razonable.
Y ojo, que aquí no controlas el avance.
Y pese a semejante delirio radiactivo…
6 comentarios.
Seis.
Vale que dos son del Lord Koko, que se había dejado una cosilla en el primero y mandó otro después…
Yo eso lo cuento como seis y me da exactamente igual lo que diga la auditoría internacional del audio retro.
Y además pega con el juego.
Y personalidad le sobra.
Sprites enormes, enemigos grotescos, saltos absurdos y ese maravilloso aire de recreativa de 1988 donde la dificultad no estaba equilibrada: estaba diseñada directamente por el rencor.
Pero claro, un juego así despierta cosas.
Y ahí aparecen los comentarios.
Porque hay que recrearse un poco.
Además, siendo honestos, este tipo de juegos ayudan.
Una metáfora bastante precisa de este podcast, ahora que lo pienso.
Y mira, al menos este programa servirá para que los achuseros tengan algo con lo que entretenerse entre viaje y viaje a Retro Barcelona, mientras algunos disfrutan del evento, socializan, ven recreativas y probablemente comen algo que no salió de una gasolinera…
…y mientras tanto servidora aquí.
Que tampoco pasa nada, ¿eh?
Y aquí estamos.
📬 Vías de contacto (por si alguien quiere empujar el contador hasta cifras ya obscenas):
Comentad.
Aquí todo suma.
Especialmente cuando llegamos a seis.
By A.C.H.U.S.Atomic Runner Chelnov, de Data East, año 1988.
Porque Chelnov… madre mía Chelnov.
Un señor mutante soviético —inspirado muy libremente, MUY libremente, en el desastre de Chernóbil— corriendo sin parar por escenarios postapocalípticos mientras dispara, salta y avanza con esa sensación constante de que el juego está ocurriendo ligeramente más rápido de lo que el cerebro humano considera razonable.
Y ojo, que aquí no controlas el avance.
Y pese a semejante delirio radiactivo…
6 comentarios.
Seis.
Vale que dos son del Lord Koko, que se había dejado una cosilla en el primero y mandó otro después…
Yo eso lo cuento como seis y me da exactamente igual lo que diga la auditoría internacional del audio retro.
Y además pega con el juego.
Y personalidad le sobra.
Sprites enormes, enemigos grotescos, saltos absurdos y ese maravilloso aire de recreativa de 1988 donde la dificultad no estaba equilibrada: estaba diseñada directamente por el rencor.
Pero claro, un juego así despierta cosas.
Y ahí aparecen los comentarios.
Porque hay que recrearse un poco.
Además, siendo honestos, este tipo de juegos ayudan.
Una metáfora bastante precisa de este podcast, ahora que lo pienso.
Y mira, al menos este programa servirá para que los achuseros tengan algo con lo que entretenerse entre viaje y viaje a Retro Barcelona, mientras algunos disfrutan del evento, socializan, ven recreativas y probablemente comen algo que no salió de una gasolinera…
…y mientras tanto servidora aquí.
Que tampoco pasa nada, ¿eh?
Y aquí estamos.
📬 Vías de contacto (por si alguien quiere empujar el contador hasta cifras ya obscenas):
Comentad.
Aquí todo suma.
Especialmente cuando llegamos a seis.

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners

0 Listeners