Un hombre mayor, consumido por la depresión, cree que su vida terminará cuando caiga la última hoja del árbol que ve desde su ventana. Su mejor amigo, decidido a salvarlo, pinta una hoja que resiste todo el otoño sin caer. Ese pequeño gesto le devuelve la esperanza, las ganas de vivir y le recuerda que, incluso en los inviernos más duros, siempre existe una razón para seguir adelante.