En un recorrido que va de la lucha por el control del opio en la China imperial, pasando por el experimento de la Ley Seca y el crecimiento de la industria farmacéutica durante la Segunda Guerra Mundial, hasta la explosión de la guerra a las drogas que habilitó la intervención militar de los Estados Unidos en América Latina, este libro analiza el sentido político y social de la llamada «guerra a las drogas» en medio de un escenario caótico, vinculando hechos aparentemente inconexos, señalando a los actores más relevantes y planteando cómo la criminalización del usuario se ha convertido en la estrategia represiva más extendida y letal del mundo.