Mientras otros estudios seguían exprimiendo franquicias, A24 decidió gastar el dinero en ideas raras y directores con personalidad. No todas sus apuestas han sido un éxito, porque arriesgar también significa equivocarse de vez en cuando, pero la jugada les ha salido tan bien que su logo genera más ilusión entre muchos cinéfilos que el reparto de algunas superproducciones. Hoy repasamos la historia de la productora que convirtió lo independiente en un fenómeno de masas y logró que medio internet dijera aquello de: "si es de A24, habrá que verla".