En el entorno represor, deshumanizador, e
individualista de las cárceles, el consumo de drogas
es una forma de evadirse
El consumo dentro de la cárcel es mayor que en la
población general
El el estado español una de cada cuatro personas
encarceladas lo son por “delitos contra la salud
pública”. En el caso de las mujeres asciende al 50%.
Nos preguntamos si las políticas penitenciarias
logran el objetivo de reinserción social y educación,
tal y como recoge el artículo 25.2 de la Constitución
española.