El día 40 de Su Resurrección Nuestro Señor Jesucristo dio La Orden de que predicáramos Su Evangelio. Hoy inicio un nuevo Ministerio a través de ésta bendecida plataforma para ofrecerles, en cumplimiento a ese Mandato, La Palabra de Dios en toda su pureza sin adulteraciones con el propósito de darle la gloria a Él y edificarlo a usted con sana doctrina. Ese es mi compromiso del cual sin duda tendré que dar cuenta ante Él.