Somos materia concebida, gracias a la vibración de energía en un constante flujo que no se mueve a través de una línea de tiempo, porque no tuvo inicio y no tendrá fin.
Porque todo lo es: Una completa experimentación y transformación continua, permitida por la reacción de una energía cambiante, que, en su punto mínimo es inexistente, dando cabida a todas las posibilidades, permitiendo la creación sin existir realmente.