Estamos ante la presencia de la fe y de la habilidad creadora de Dios. Dios es Dios de fe, Su fe llama las cosas que no son, como si fuesen. El Padre Omnipotente dice: Al llamarlos yo, comparecieron, (Isaías 48:13) «Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con palmo; al llamarlos yo comparecieron juntamente».