Nuestra vida tiene que ser una expresión constante de honrar a Dios, de darle alabanza, de celebrar a Dios y de glorificar su nombre. Que Jesús sea glorificado siempre en tu casa, en tu vida y en todo lo que haces.
Nuestra vida tiene que ser una expresión constante de honrar a Dios, de darle alabanza, de celebrar a Dios y de glorificar su nombre. Que Jesús sea glorificado siempre en tu casa, en tu vida y en todo lo que haces.