Con 78 años, Doña Flor sigue endulzando la vida de todos los que la conocen en el mercado Pascacio Gamboa, en Tuxtla Gutiérrez. Después de más de 50 años de trabajo, su sonrisa sigue iluminando el mercado y su pasión por los dulces tradicionales ha marcado a generaciones.
Originaria de Berriozábal, Doña Flor no solo vende dulces, sino que comparte su historia de resistencia y amor por lo que hace. #TuxtlaGutierrez #Chiapas