En nuestra juventud es muy común enfocarnos en nuestras metas, proyectos, estudios, planes a futuro, etc... Esto es bueno y es algo que debemos hacer. Sin embargo, enfocarnos solamente en esto sin mirar a lado puede llevarnos al egoísmo... En la biblia, hay una mujer que se olvidó de sus propias metas para ayudar a alguien más y Dios la recompensó con mucho más de lo que pudo haberse imaginado.