"encontré un video en el que un tal Lutz A. Keferstein explicaba con una lucidez entrañable el origen de esa sensación malparida.
Resulta que el germen de nuestra frustración se encuentra en la “cosificación” y “extrañación” a las que hemos sido sometidos con respecto a nuestra naturaleza social; a la falta de realización personal en el mundo a través de nuestra obra.
El tal Lutz es brillante y carismático como el que más. Su exposición es clara, lúcida y muy muy muy divertida; pero sobre todo, es útil para reflexionar y corregir el mal rumbo de nuestro quehacer vital.
En el segundo fin de semana del taller escuchamos 15 minutos de la reflexión de Lutz, y desde ese afortunado hallazgo no me he cansado de recomendar esta charla en la que no hay un sólo minuto de desperdicio; charla-reflexión que brinda un norte para comenzar la transformación individual que habrá de generar una transformación social en este puteado país. "