El Señor ha capacitado a su iglesia en conocer su voluntad y ponerla en práctica con la ayuda del Espíritu Santo, lo único que, si la mentalidad no ha sido renovada, es casi imposible poder entender esto. Pero si hemos visto por la Biblia, que conocer y hacer la voluntad de Dios es lo mejor que podemos hacer, trayéndonos grandes beneficios, sin esos tropiezos tan desagradables, además de la paz de saber que estamos haciendo las cosas bien. Por lo tanto, es el momento de tomar acción en esto.