DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA, CICLO A La verdadera unidad no se construye desde el miedo, sino desde el amor. Los cristianos estamos llamados a promover una comunión que transforme la convivencia.
Predicar la Resurrección es anunciar que el poder de Dios vence todo. Esta fe nos da fuerza para superar cualquier dificultad y proclamar el Evangelio, suceda lo que suceda.