La enseñanza Alineados nos muestra que el ayuno correcto va más allá de abstenerse de comida; es alinear el corazón con Dios.
Ayunar es rendir nuestra voluntad, silenciar distracciones y volver a depender del Padre.
Este ayuno produce humildad, arrepentimiento y sensibilidad a Su voz.
Cuando estamos alineados, vivimos y actuamos conforme a Su propósito