¿Por qué te cuesta pedir ayuda, delegar o asociarte?
En este episodio seguimos profundizando en la relación entre apego, vínculos y negocio.
Hoy hablamos del apego evitativo y de cómo se manifiesta en el emprendimiento.
El apego evitativo suele construirse desde una idea de fondo:
no puedo depender de nadie, porque depender es peligroso.
Quizá en algún momento pedir ayuda no funcionó.
Quizá mostrar necesidad fue recibido con indiferencia, burla, rechazo o ausencia.
Quizá tuviste que hacerte fuerte demasiado pronto.
Quizá aprendiste que si necesitabas algo, era mejor resolverlo sola.
Y esa estrategia, que en su momento pudo protegerte, hoy puede estar limitando el crecimiento de tu negocio.
En el mundo emprendedor, este patrón puede verse como dificultad para delegar, resistencia a contratar equipo, incomodidad al asociarte, evitar conversaciones profundas con colaboradoras, necesidad de controlar cada detalle, incapacidad para pedir ayuda o rechazo automático cuando alguien te ofrece apoyo.
También hablamos del mito de la mujer fuerte: esa idea de que poder con todo sola es una virtud, cuando muchas veces es una forma de aislamiento emocional.
Este episodio no busca que dejes de ser independiente, resolutiva o capaz.
Busca que amplíes tu repertorio: que puedas seguir siendo fuerte y, al mismo tiempo, aprender a confiar, pedir, delegar y recibir.
Pregunta central del episodio:
¿Qué parte de mi independencia es elección adulta y qué parte es una protección antigua?