No todo ha sido malo. Estos días en casa han cambiando nuestra forma de vivir y trabajar, para algunos ha sido todo un reto, como es el caso de Efraín Raymondi, profesor que ha sabido sacarle provecho a esta situación transformando parte de su casa en un salón de clases virtuales para motivar y educar. Esta semana pude conversar y, sobre todo, aprender de un capo, que ama lo que hace y motiva con su ejemplo.