Todo inicia al entrar al taller de aquel Alfarero, era distinto a otros alfareros, su silencio y la forma de comunicarse eran inusuales, yo jamás había visto un alfarero que pusiera tanto amor a sus obras de arte. Es que era tanto su amor, que era capaz de encontrar la belleza de la vasija aunque esta, tuviese muchas grietas y rotos.