Mirando a las estrellas puedo ver, que la felicidad llega en cualquier momento pero, también, que todo se termina en este mundo.Mirando a una de ellas, he crecido un poquito más.
Quiero que seas consciente de que como tú, no hay dos, que tiemble de emoción por lo menos una vez al año, que leas y releas las cartas que llegan a tu buzón, con esa letra que te resulta tan familiar...
Fiel a mis instintos y al deseo de vivir una experiencia mágica, única, distinta y sobrenatural… La escogeré a ella y ella a mí, con la única protección de mi secreto… Su secreto!