Este primer capítulo de Marcos introduce una de las ideas más importantes del evangelio de Marcos: Dios ha entrado de repente en la historia humana. Las antiguas profecías en Isaías anunciaban que un día YAHVEH mismo vendría a liberar, rescatar, y sanar a su pueblo y juzgar al impío. Dios ha irrumpido en medio de la sociedad humana, y cuando Jesús llega cualquier cosa es posible, todo puede suceder, los enfermos son sanados, los pobres son animados, los demonios son humillados y el cielo mismo proclama voz de celebración. Yahveh ha descendido, pero no como espíritu en nube de gloria o en columnas de fuego. El Dios de Israel vino como hombre galileo.