En este episodio reflexiono sobre la retirada de la escultura de la Hermana Agua en Tepic y la polémica que desató. A partir de este hecho, pienso en el cuerpo de las mujeres como territorio de censura, en el autoritarismo que decide qué puede permanecer en el espacio público y en la fragilidad de la escucha democrática.
La ciudad, sus símbolos y sus disputas aparecen como un espejo de algo más profundo: lo que ocurre cuando se intenta borrar, una vez más, la presencia de las mujeres bajo el argumento de la moral o el orden.