Amalia Domingo Soler, nacida en Sevilla en 1835, reflejó en sus escritos la voluntad de reformar la sociedad y, en particular, mejorar la condición de las mujeres. Sus relatos y cuentos aspiran a la existencia en la vida después de la muerte desde una visión humanista y fraterna. Su implicación en el movimiento espiritista le ayudó a acercarse al anarquismo y pacifismo de final del siglo XIX. Creó en Barcelona la Sociedad Autónoma de Mujeres, primera asociación feminista de España, con el fin de instruir a las obreras; desde el periodismo propugnó la necesidad de la educación laica y mixta y la igualdad de derechos sociales.