La Península de Indochina fue en sus tiempos- siglo XX- una colonia francesa situada en el sudeste asiático. La misma está integrada por cuatro países: Laos, Camboya, Vietnam y Tailandia o Siam. Posteriormente Vietnam se desgajó en dos: Vietnam del Norte con capital en Hanoi y Vietnam del Sur con capital en Saigón. Esta división trajo consigo una guerra de sus habitantes primero contra sus antiguos colonizadores y después contra los americanos que tenían allí intereses muy importantes y valiosos. Este conflicto bélico lo acabaron perdiendo los del "Tío Sam". De hecho, han sido el único del que hasta ahora se han tenido que ir con el rabo entre las piernas. Del mismo todavía hay heridas y sus correspondientes cicatrices, rescoldos en la sociedad estadounidense. Actualmente Vietnam ha vuelto a reunificarse y la capital ya no se llama Hanoi sino Hochimín City, que fue el líder comunista apoyado incondicionalmente por China, que hizo posible esa reunificación. Saigón ha quedado como una de las ciudades importantes de este país. Concretamente en Saigón, que es según mis referencias- una ciudad muy bonita que va perdiendo posiblemente sus encantos orientales por ese a veces nocivo influjo occidental. Me estoy refiriendo a su ordenación urbana, es donde se desarrolla casi totalmente una fenomenal y fabulosa novela, que es en sí misma bastante negra, digamos un thriller: "Amante en Saigón". La ha escrito un muy buen y excelente escritor: Rubén Martínez Castejón. La ha editado y publicado la editorial Mundo Palabras. En "Amante en Saigón" lo primero que se encuentra es un conglomerado amoroso en el que intervienen de alguna forma varios personajes llenos de complejidades y de frustraciones. Ellos se evaden como pueden de ellas. Por otra parte en "Amante en Saigón" se ven las miserias, las perversidades, las desvergüenzas humanas. Nos expone la deleznable y abyecta prostitución y el horrible maltrato infantil, el vientre de alquiler, que la hace ser una novela lúgubre, dura, dramática, negra en suma. El ritmo y la vida que "Amante en Saigón" transpira la contemplamos en sus muy fluidos, muy amenos y muy brillantes diálogos y en las varias tramas en si que existen. A mí entender "Amante en Saigón" no es una novela lineal sino que tiene otras. Me refiero a la retransmisión de un hecho abyecto, vil por las redes sociales. Este hecho tendrá una gran repercusión e impacto en las cada vez más adictivas y poco recomendables redes que cada vez a mi juicio tienen menos valor por lo cutre, superficial y vulgar que observo en muchos aspectos de ellas. Yo estoy convencido de que les va a encantar, les va a entretener y evadir. Les animo a que la lean y la compren. "Amante en Saigón" va estar en un anaquel muy visible de la biblioteca radiofónico-sonora en por supuesto "Letras Encadenadas".