Hermanos y hermanas: La Pascua que seguimos celebrando, es posibilidad y realidad de vida nueva que brota del Espíritu, es apertura a la Tercera Persona de la Trinidad permitiendo que genere en nosotros la capacidad de amar en y como Jesús. Revisemos hoy, si vamos por ese camino y supliquemos el don del Espíritu, para amar más y mejor a Jesús.