“El hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios” nos dice la Sagrada Escritura, y esto debería causarnos una profunda reflexión para que hagamos un verdadero cambio de actitud en las cosas que se han vuelto obligadas y no encuentran un sentido en el amor de Dios, que es abundancia para nuestras vidas. En esta reflexión buscaremos como elegir siempre esa sabiduría de Dios por sobre todas las cosas y redescubrir ese plan perfecto preparado para nuestro gozo y alegría.