¿Sientes que tu fe se ha ido apagando poco a poco, aunque sigues creyendo en Dios?
En la parábola del sembrador, Jesús nos advierte sobre un peligro silencioso: las preocupaciones, las ocupaciones, el ruido y el deseo de tener más pueden ahogar la Palabra de Dios hasta dejarla sin fruto en nuestra vida.
En este video descubrirás:
• Cuáles son las “espinas” que están ocupando tu corazón.
• Por qué una vida demasiado llena puede alejarnos de Dios.
• Cómo las preocupaciones y las riquezas pueden debilitar la fe.
• La importancia del silencio, la oración y la confianza en la providencia.
• Qué puedes hacer para convertirte en tierra buena y dejar que la Palabra dé fruto.
Hoy pregúntate con sinceridad:
¿Qué está ocupando el espacio donde la Palabra de Dios debería crecer?