
Sign up to save your podcasts
Or


En este intenso pasaje, Juan Antonio Cebrián nos adentra en uno de los grandes debates intelectuales de la España del siglo XX: el enfrentamiento historiográfico entre Américo Castro y Claudio Sánchez-Albornoz, dos visiones opuestas sobre el origen, la identidad y el alma histórica de España.
Cebrián nos presenta a Américo Castro como el pensador que rompió con la visión tradicional del pasado español. Para él, la identidad de España no podía entenderse sin la convivencia —conflictiva pero decisiva— entre cristianos, judíos y musulmanes. Su tesis defendía que España nació del choque cultural y religioso, y que esa tensión marcó su carácter histórico.
Frente a esta idea se alzó Claudio Sánchez-Albornoz, historiador riguroso y defensor de una España de raíces profundamente cristianas y europeas. Para él, la esencia española ya existía antes de Al-Ándalus, y la presencia musulmana fue un episodio histórico importante, pero no definitorio de su identidad nacional.
Cebrián relata cómo este debate, desarrollado en el exilio tras la Guerra Civil, trascendió lo académico para convertirse en una reflexión profunda sobre el pasado, el presente y el futuro de España. Dos intelectuales brillantes, dos lecturas opuestas y una misma pasión por comprender la historia.
Un episodio apasionante sobre cómo las ideas también libran batallas y cómo el pasado sigue influyendo en la forma en que un país se mira a sí mismo.
By MendoEn este intenso pasaje, Juan Antonio Cebrián nos adentra en uno de los grandes debates intelectuales de la España del siglo XX: el enfrentamiento historiográfico entre Américo Castro y Claudio Sánchez-Albornoz, dos visiones opuestas sobre el origen, la identidad y el alma histórica de España.
Cebrián nos presenta a Américo Castro como el pensador que rompió con la visión tradicional del pasado español. Para él, la identidad de España no podía entenderse sin la convivencia —conflictiva pero decisiva— entre cristianos, judíos y musulmanes. Su tesis defendía que España nació del choque cultural y religioso, y que esa tensión marcó su carácter histórico.
Frente a esta idea se alzó Claudio Sánchez-Albornoz, historiador riguroso y defensor de una España de raíces profundamente cristianas y europeas. Para él, la esencia española ya existía antes de Al-Ándalus, y la presencia musulmana fue un episodio histórico importante, pero no definitorio de su identidad nacional.
Cebrián relata cómo este debate, desarrollado en el exilio tras la Guerra Civil, trascendió lo académico para convertirse en una reflexión profunda sobre el pasado, el presente y el futuro de España. Dos intelectuales brillantes, dos lecturas opuestas y una misma pasión por comprender la historia.
Un episodio apasionante sobre cómo las ideas también libran batallas y cómo el pasado sigue influyendo en la forma en que un país se mira a sí mismo.