Es evidente que no podemos amar a alguien que no conocemos. Conoce a Dios y lo que él ha hecho por ti. Antes de que el mandamiento de amar a Dios se de en Deuteronomio 6:5, se hace la declaración "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es".
Uno de los aspectos de esta declaración es que él es único y entre más conozcamos como es él, más fácil será para nosotros amarlo con todo nuestro ser. Esto también implica llegar a saber lo que él ha hecho por nosotros.
Nuevamente, antes de que el primer mandamiento se de en Éxodo 20:3, Dios declara lo que él había hecho por Israel al sacarlos de la esclavitud en Egipto.
Asimismo, en Romanos 12:1-2, el mandamiento de ofrecer nuestras vidas como sacrificios vivos va precedido con la palabra “Así que”--una palabra que se supone que nos recuerda de todas las misericordias de Dios hacia nosotros registradas en los capítulos anteriores.