El acto en el Patio, enmarcado en el programa Gran Canaria Solidaria, contó con la intervención del consejero de Solidaridad Internacional del Cabildo, Carmelo Ramírez, la fiscal Inés Herrero y de forma virtual a través de videoconferencia la activista Helena Maleno, que por dificultades burocráticas no pudo desplazarse hasta Gran Canaria.
Maleno, defensora de Derechos Humanos, periodista y especialista en migraciones y trata de personas, ha sufrido amenazas por denunciar las políticas migratorias entre la Unión Europea y los gobiernos africanos, aunque eso no le impidió ayer volver a alzar su voz para criticar la situación que viven los refugiados.
Explicó que pese al golpe de efecto del barco Aquarius que recibió España con más de 600 inmigrantes, las fronteras españolas siguen siendo “salvajes”, ya que hay más impunidad, más víctimas y las familias siguen sin poder enterrar a sus muertos. Apostó por rescatar la democracia y denunció que este drama existe porque es un negocio, tanto el de la venta de armas como el de los controles de las fronteras.