Octavio Villena empezó en el doblaje de videojuegos cuando casi nadie veía futuro en los proyectos independientes. Grabó para títulos que nunca se publicaron, pero ahí aprendió algo clave: cómo audicionar, cómo sostener un personaje y cómo sobrevivir a la frustración.
Su primer lanzamiento oficial fue Buried Below, un videojuego de terror donde interpreta a The Clerk, un empleado de gasolinera que parece secundario, pero que termina empujando toda la historia. Un papel pequeño en apariencia, pero decisivo para el jugador.
Llegar a ese proyecto no fue suerte. Fueron meses de audiciones, búsquedas activas y pruebas constantes. Villena no esperó llamadas: fue detrás de los juegos, escribió a desarrolladores y afinó su voz con cada intento.