Hoy me acompaña Gildardo Partida, un empresario que lleva el tequila en la sangre.
Proviene de una familia con generaciones dentro de la industria tequilera, pero lejos de conformarse con el camino que ya estaba construido, decidió crear su propia historia.
Así nació Tequila Adictivo, una marca que en relativamente pocos años logró abrirse espacio en una industria llena de grandes nombres y llevar sus botellas a mercados alrededor del mundo.
Pero Gildardo no se quedó ahí.
También decidió hacer realidad una idea que para muchos pudo parecer una locura: construir El Castillo del Tequila, un lugar que hoy se ha convertido en uno de los proyectos más reconocibles de El Arenal, Jalisco.
Hoy vamos a conocer de dónde viene ese linaje tequilero, cómo se construye una marca como Adictivo, qué hubo detrás de su éxito y por qué alguien decide construir un castillo alrededor de su pasión por el tequila.
Bienvenidos a Humanizando el Éxito.