Cuando varios hombres armados irrumpieron en su habitación y la acribillaron a balazos, Berta Cáceres, la lideresa lenca y luchadora por los derechos ancestrales de su pueblo, libraba una batalla contra intereses privados que construirían un proyecto hidroeléctrico en el río Gualcarque, sagrado para las comunidades indígenas y vital para su supervivencia...