El palestino Faisal Jalifa es originario del campo de refugiados de Nur Shams, y fue uno de los 250 prisioneros palestinos liberados esta semana como parte del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás.
Tras cumplir diez años de condena, Jalifa salió de la prisión visiblemente demacrado, y arropado por familiares que lo esperaban en Ramala.
El acuerdo, firmado en este mes, incluyó también la liberación de 1.700 detenidos gazatíes y la entrega de los últimos 20 rehenes israelíes vivos en manos del grupo Hamás.