Hoy Ansia Térmica, al igual que el Jazz trata de la vida, simplemente trata de la vida: su absurdo, su grandeza, su violencia, su hipocresía, su generosidad, su ta gar.
Ya sintonicen su transistor de madera de vstedes y antes de masacrar cruentamente a toda su familia, háganles pasar un último momento de grandeza al lado de la termolocutora de interés selvático Beibi. Aunque esos bichos no se lo merezcan ni por lo más terremoto.