Una iglesia saludable, experimentada en quebranto, sabían discernir lo bueno y lo malo, sabían quienes eran hipócritas, tenían paciencia y perseverancia. Pero han perdido su primer amor.
Una iglesia saludable, experimentada en quebranto, sabían discernir lo bueno y lo malo, sabían quienes eran hipócritas, tenían paciencia y perseverancia. Pero han perdido su primer amor.