La misión más épica de la carrera espacial no fue la que llegó a la luna. Fue una que salió mal. Porque a veces, lo difícil no es llegar, sino volver a casa.
La misión más épica de la carrera espacial no fue la que llegó a la luna. Fue una que salió mal. Porque a veces, lo difícil no es llegar, sino volver a casa.