En un país donde muchas personas apenas tenían acceso a la educación, hubo quienes decidieron llevar mucho más que clases: llevaron libros, teatro, música, cine y ganas de descubrir el mundo.
La historia de las Misiones Pedagógicas es la de un esfuerzo extraordinario por enseñar, sí, pero también por entretener, inspirar y abrir horizontes.