Pocas historias son tan sorprendentes como la de este barco que pasó de hundirse en su gran estreno a convertirse, siglos después, en uno de los mayores éxitos de su país.
La recuperación del Vasa demuestra cómo uno de los mayores fracasos de Suecia acabó transformándose en uno de sus mayores orgullos y en el museo más visitado del país.