En España, en 1980 cada pensión estaba mantenida por unos cinco trabajadores. Para 2060, se calcula que esa cifra se reducirá a un trabajador por cada pensionista. Además, en la mayoría de los casos, las pensiones en nuestro país son altas en comparación con el último salario recibido. Otros países europeos empiezan a dar más importancia a las aportaciones de los trabajadores.