Cada vez más menores tutelados crecen en familias en lugar de centros de protección, especialmente en el tramo de 0 a 6 años, donde Aragón garantiza este modelo. Sin embargo, el sistema se enfrenta a una limitación clara: faltan familias de acogida. Actualmente hay algo más de 80 activas, una cifra insuficiente para cubrir todas las necesidades.