Una de cada cuatro casas en la provincia de Teruel están vacías; en Huesca, son una de cada seis y en Zaragoza, una de cada diez. Esta situación se repite especialmente en los municipios más pequeños, donde incluso frena el crecimiento de los pueblos. En la mayoría de los casos, es necesaria una rehabilitación profunda para que esas casas vuelvan a ser habitables.