En 59 municipios aragoneses, la población migrante ya supera el 25 % del total, según el INE. En muchos de ellos, su presencia resulta clave para mantener abiertas escuelas, comercios y servicios básicos. Analizamos cómo la migración está transformando estos pueblos, qué retos plantea y qué oportunidades abre para la vida en el medio rural.