Cada vez más trabajadores ven en la Administración Pública una salida deseada. Un estudio revela que el 68 % dejaría su empleo por una plaza fija, atraídos por la estabilidad, la conciliación y los salarios predecibles. En Aragón, el perfil del nuevo opositor se concentra entre los 40 y 50 años y, mayoritariamente, son mujeres.