A más de 13.000 kilómetros de Aragón, en uno de los lugares más extremos del planeta, hay estos días un trocito de Teruel. El subteniente Antonio Bello Yus, natural de Muniesa, forma parte del contingente del Ejército de Tierra que apoya la investigación científica española en la Antártida, una misión marcada por el frío, el aislamiento y el trabajo conjunto entre militares y científicos.