
Sign up to save your podcasts
Or


El 30 de abril de 1977, un grupo de mujeres se reunió en la Plaza de Mayo para reclamar por la aparición con vida de sus hijas e hijos secuestrados, torturados y desaparecidos, por la dictadura cívico militar que asaltó el poder el 24 de marzo de 1976.
Hasta allí habían llegado debido a la falta de respuestas, a propuesta de Azucena Villaflor, una de las Madres, quien consideraba que si reclamaban juntas, serían recibidas por el presidente de facto, Jorge Rafael Videla.
Junto a ella estuvieron Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard, Cándida Gard, Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin y dos mujeres más de las que no se conocen sus nombres.
La orden de un oficial de la Policía Federal fue que circulen porque no podían quedarse allí reunidas manifestándose.
Entonces, tomadas de los brazos, comenzaron a dar vueltas alrededor de la Pirámide de Mayo, originando así la primera de muchas rondas que se sucederían, jueves a jueves, a lo largo de todos estos años de lucha.
Más de cuatro décadas después, las Madres de Plaza de Mayo constituyen un símbolo de resistencia a la última dictadura cívico militar y son referentes en todo el mundo de la lucha por los derechos humanos.
Recordamos esta fecha a partir de testimonios conservados en el Archivo Histórico de Radio Nacional.
Poetisa, traductora, su nombre completo era Flora Alejandra Pizarnik y nació el 29 de abril de 1936 en el Hospital Fiorito de la localidad de Avellaneda, en la provincia de Buenos Aires.
Sus padres, Elías Pozharnik y Rezla Bromiker, emigraron de Rovna, localidad ruso polaca, pasaron un tiempo en París y llegaron a la Argentina.
Alejandra asistió a la Escuela Normal N°7 de Avellaneda y a la Zalman Reizien Schule, escuela hebrea donde aprendió la historia de su pueblo, así como la lectura y escritura en ídish.
En 1954 finalizó el secundario; comenzó a frecuentar la Facultad de Filosofía y Letras así como la Escuela de Periodismo y, al mismo tiempo, se inició en el mundo de las artes de la mano del pintor surrealista Batlle Planas.
En 1955, publicó su primer libro de poemas: La tierra más ajena, de Editorial Botella al mar; comenzó a realizar traducciones literarias y a colaborar en la revista Poesía Buenos Aires.
En 1960, con cuatro libros publicados, se trasladó a París, Francia, donde trabajó para la revista «Cuadernos» y varias editoriales francesas; publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona.
Por aquellos años conoció a Octavio Paz, Julio Cortázar e Ivonne Bordelois, Simone de Beauvoir y Marguerite Duras.
En 1964, volvió a Buenos Aires, conoció a su amiga Silvina Ocampo y publicó otras siete obras con poemas, escritos, relatos surrealistas y hasta novelas cortas.
Pizarnik tomaba una gran cantidad de medicamentos debido a sus altibajos anímicos y, en sus propios escritos, reflexionó sobre el suicidio.
En 1967, la muerte de su padre se sumó al malestar que Alejandra tenía para llevar adelante su vida cotidiana, obstáculo que nunca logró superar.
En 1968, obtuvo la Beca Guggenheim y viajó a Nueva York donde publicó Extracción de la piedra de locura , de Editorial Sudamericana, compuesto por poemas en prosa.
En 1969, publicó Nombres y figuras (1969), reversionó la novela La condesa sangrienta (1971), publicó también el poemario El infierno musical y ganó la beca Fullbright.
Inició una terapia diseñada por el psiquiatra Pichon-Rivière, que generó una mejora temporal, pero la madrugada del 25 de septiembre de 1972, falleció en su departamento de la ciudad de Buenos Aires, a los 36 años, después de ingerir 50 pastillas de secobarbital.
Recordamos a quien fuera una figura central de la poesía en español del siglo XX a partir de testimonios sonoros rescatados por Liliana Daunes, en el programa Juana Pimienta, que emite AM 870 y conservado en el Archivo Histórico de Radio Nacional.
Fueron las primeras que se realizaron con posterioridad a la caída del presidente Fernando De La Rúa; la devaluación, el default y los coletazos de la agudísima crisis económica, social, política e institucional de 2001.
El 3 de enero de 2003 el Poder Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial la ley de convocatoria a elecciones generales para el 27 de abril para consagrar al presidente y vice por el período 10 de diciembre 2003 – 10 de diciembre 2007.
El entonces presidente Eduardo Duhalde, a su vez, presentó la renuncia anticipada ante la Asamblea Legislativa para tener efecto el 25 de mayo de ese año, cuando asumiría el mandatario electo.
Los comicios estuvieron marcados por una atomización de las distintas fuerzas políticas.
La ya larga disputa entre el ex presidente Carlos Menem y Duhalde impidió la elección de un candidato único del peronismo.
Además de Menem, se postularon el ex gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, y el entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner.
La UCR no logró recuperarse de su último fracaso y presentó como candidato a Leopoldo Moreau.
Por su parte, la entonces diputada Elisa Carrió se postuló como referente del centroizquierdista ARI (una mezcla de ex radicales, ex frepasistas, socialistas y otros sectores de centroizquierda) mientras que el economista Ricardo López Murphy fundó el partido Recrear y formalizó una alianza con varios partidos provinciales (los más importantes el Renovador de Salta y el Demócrata de Mendoza).
La campaña fue muy dinámica y competitiva y, luego de las elecciones legislativas de 2001 en las que hubo niveles récord de abstención y votos nulos y blancos, las presidenciales de 2003 contaron con una concurrencia masiva de votantes superior al 78% del padrón.
La fórmula Menem-Romero logró el 24,4% (4.741.202 votos); Kirchner-Scioli el 22% (4.313.131); López Murphy-Gómez Diez el 16,3% (3.173.584); Rodríguez Saá-Posse el 14,1% (2.736.091); Carrió-Gutierrez el 14,05% (2.723.207); Moreau-Losada el 2,3% (453.373) y la Izquierda 4,5% (856.208), entre otros.
La segunda vuelta entre los dos primeros candidatos, Menem y Kirchner, estaba prevista para el 18 de mayo pero, dado que prácticamente todas las fórmulas derrotadas apoyaron al santacruceño y las encuestas pronosticaban una derrota para el riojano, éste declinó su postulación.
A partir de esa decisión y a cuatro días apenas de realizarse el balotaje, Kirchner fue declarado presidente electo y asumió el cargo el 25 de mayo de 2003.
Recordamos esta fecha a partir de una selección de testimonios conservados en el Archivo Histórico de Radio Nacional.
From the publisher's feed