Hay momentos en los que creemos que tenemos que encontrar respuestas. Y, sin embargo... hay días en los que lo único que necesitamos... es detenernos un instante. Respirar, sin prisa, sin exigirnos sentirnos mejor, sólo respirar. Porque cuando aparecen el dolor, el miedo o la incertidumbre, una opción es parar y observar. Respirar no cambia lo que ha ocurrido, pero puede cambiar la manera en que vivimos este momento. Quizás hoy eso sea suficiente, solo 1 paso, una sola respiración. Soy Aurora, esto es Arimea un alma. Seguimos, paso a paso. Gracias.